Luvina 50 / Textos
Habían terminado, ambos obedientes ante las peticiones de su madre. Estaban vacíos los platos. Después de comer, aunque la digestión les restara un poco de fuerza —era insignificante la disminución de la energía en sus cuerpos jóvenes—, solían jugar en el patio de la casa. Los hermanos estaban siendo superhéroes; los suéteres eran capas fabulosas.… Seguir leyendo Los hermanos / Daniela Tarazona