Anticipar la posibilidad del daño es una realidad contundente. La aprehensión del dolor o de la muerte, dice Edmund Burke, es lo que denominamos miedo. El miedo ocurre antes de la catástrofe, nace cuando sospechamos o percibimos que algo puede sucedernos. Es el sentimiento de una amenaza. El miedo nos conduce a lo sublime porque necesitamos imaginarlo; lo que no vemos claramente puede producir más miedo que aquello que conocemos. Todo aquello que sea de algún modo terrible constituye una fuente de lo sublime, en tanto produce asombro, temor, estremecimiento y terror. 

Lo sublime posee la capacidad de producir terror. Lo inconmensurable, lo desconocido, la inmensidad, suspenden momentáneamente las facultades racionales y rebasan nuestra capacidad de comprensión. No obstante, se compensan humanamente con belleza. Todo aquello que manifiesta un poder superior al humano puede suscitar lo sublime. 

El terror nos coloca frente al miedo, pero reduce nuestra capacidad de responder. Nos enfrenta de lleno al peligro, a la destrucción. Para H. P. Lovecraft, el horror comienza cuando descubrimos que la realidad es mucho más grande y extraña que nuestra capacidad para comprenderla. El horror paraliza. 

En este número Luvina despliega una serie de textos literarios angustiantes, sagaces, humorísticos, filosóficos, que describen y nos adentran en mundos donde lo familiar se vuelve extraño, donde lo inquietante no procede de algo completamente desconocido sino de lo cotidiano que pierde su faz, su forma. Y se vuelve otra cosa, una entidad totalmente arbitraria en el mapa de lo real, fuera del catálogo del mundo. Y esto produce horror, pues significa una ruptura de lo que somos capaces de comprender.  

En estas páginas el lector podrá sumergirse en dimensiones en las que el horror no se encuentra en lo desconocido; está en aquello que conocíamos y ya no es reconocible. Entre los versos y las prosas de este número, podrá constatar que lo inquietante no procede necesariamente de algo completamente extraño; puede surgir cuando algo cotidiano pierde su condición familiar.

Tres de las musas, 2019
Litografía en seco
30 × 20 cm
Jardines del recuerdo, 2019
Monotipia
37.5 × 46 cm
Confesiones secretas, 2025
Monotipia
37.5 × 39 cm
La voz del colibrí, 2026
Monotipia
37.5 × 53.5 cm
Melodías torcidas, 2025
Monotipia
37.5 × 59.5 cm
Las comadres, 2024
Monotipia
34.5 × 48 cm
La confesión, 2024
Monotipia
29.5 × 29.5 cm

Contenido

Luvina Joven

Páramo