Celebrar —honrar públicamente— nos conduce al acto de re-conocer: volver a lo conocido por primera vez y festejar su permanencia en lo fugaz. 
Luvina celebra treinta años de publicarse trimestralmente de manera ininterrumpida. Al ser una forma de reconocimiento, la festividad se vuelve una percepción simbólica de lo duradero y le otorga a la contingencia carácter de permanente. Celebrar la permanencia de Luvina significa exaltar su contenido literario, que ha generado sentido a lo largo de todos estos años, logrando articular un significado a la revista en torno a la comunidad: diálogo, encuentro, experiencia de la resonancia y su inherente dimensión de lo distinto. 
Los autores de este número ahondan en el tema celebratorio, destacan su armazón firme, como un estar en casa, pues los textos hacen habitable el tiempo. Y así vuelven al mundo un lugar fiable. Sobre todo en la época actual en que el tiempo se vive como un flujo inconsistente, se desintegra en la sucesión de un presente que se precipita sin interrupción. La literatura —como los rituales— le da estabilidad a la existencia gracias a su mismidad, a su repetición. 
Luvina ofrece a sus lectores lo perdurable de las cosas, de las emociones, de la belleza. Y permite demorarse en ellas. Los poemas, relatos, ensayos, crónicas, guiones, dramaturgia, reseñas de los 123 números publicados hasta hoy, crean la distancia que lleva a cada lector a trascenderse a sí mismo ante un mundo de percepciones seriales que van de una información a la siguiente, de una sensación a la siguiente, bajo la influencia de la comunicación digital que en lugar de crear relaciones, se limita a establecer conexiones, como lo señala Byung-Chul Han. 
Morar precisa durabilidad. Hoy celebramos el acto de resistencia que significa publicar Luvina: la repetición proveniente de la diferencia y por tanto productora de la novedad absoluta (Deleuze). La repetición como reconocimiento es el rasgo esencial de los rituales. Repetir genera duración e intensidad: pasado y futuro se fusionan en un presente vivo. Celebrar Luvina es honrar la memoria compartida de autores y lectores. 

Euforia, 2001
Grabado en linóleo
70 × 40 cm
Euforia, 2001
Grabado en linóleo
70 × 40 cm
Carnaval, 2026
De la serie Danzas de Michoacán
Grabado en linóleo
36 × 70 cm

Fraile y diablos
, 2026
De la serie Danzas de Michoacán
Grabado en linóleo
36 × 50 cm
Orquesta femenil, 2026
De la serie Danzas de Michoacán
Grabado en linóleo
40 × 50 cm
Kúrpites feos, 2026
De la serie Danzas de Michoacán
Grabado en linóleo
36 × 32 cm
Kúrpites feos, 2026
De la serie Danzas de Michoacán
Grabado en linóleo
36 × 32 cm

Contenido

Luvina Joven

Páramo