Luvina 62 / Textos
I Y porque era hermosa le trozó la voz. La siguió después del ensayo, sigiloso, paciente. Cuando la tuvo en buena posición, la agarró por la espalda y la cortó de un tajo, limpio y certero. Luego, el señor Rioja puso la lengua en un frasco con una prepara-ción extraña para ahogar la tristeza de… Seguir leyendo Los anaqueles del señor Rioja / Cecilia Eudave