Luvina 78 / Textos
No era cosa extraña que el viejo se inquietara. Sucedía a menudo en el reducido ascensor del edificio donde vivían. Pocos años atrás, Isak podía evadirlo subiendo o bajando las escaleras. Sin embargo, ahora apenas soportaba el peso de su cuerpo. Qué remedio, no quedaba sino utilizar el maldito ascensor. Desde entonces, Eva se había… Seguir leyendo Aquellos trenes / Ángel Valenzuela