Luvina 66 / Textos
No es nuevo eso de que suban músicos al camión, que toquen o canten una o dos piezas y que pidan «una cooperación». Es más: por razones sentimentales, yo solía darles una moneda a los que tenían cara de hippies y tocaban a Sabina o Delgadillo. Pero el asunto comenzó a complicarse cuando ya no… Seguir leyendo ¡Música, maestro! / Raquel Castro