La misma noticia de Bagdad

Gabriel Cosoy

Un misil que cae y estalla

Un difuso mercado desbaratado 
Una mesa de ventas

Carnes animales

Una mancha de sangre en el asfalto

¿Era una mancha humana? 
Y al decir humana...
¿Humana qué?
¿La sangre o derramarla de esa asesina manera?

Quizás una madre entretenida con las compras del día 
O peor aún.
Una niña chiíta o sunnita haciendo los mandados...

¿Era la mancha de una sangre?
¿De cuántas sangres era esa mancha?

Diseminados los cortes de la venta llenos de metralla. 

Cerdo, cabra, carnero y oveja.

El cerdo llamado Alejandro el griego o el griego a secas. 
Por donde pasaba, arrasaba.
Un cerdo inmenso casi albino.
 
Alejandro; por el macedonio.
Dos mil años antes había conquistado toda la Babilonia.

Aún se escucha en algunas aldeas afganas un larguísimo poema 
que cuenta esa invasión helénica.
La primera esclavitud.

La cabra, conocida como «La China», amaba los brotes de junco 
a orillas del Tigris.
Allí pastaba atada a un delgado cordel verde.
La China daba una leche con aroma a vegetal fresco.

El carnero apodado Maradona por su picardía y velocidad 
Rebajaba hasta el ridículo a quien quisiera capturarlo.
Fue criado a mamadera dada la repentina confiscación de su madre 
por las tropas de ocupación.

La oveja.
Nadie sabe de ella.
Sin nombre, sin pasado.
Bajó ya destazada del único camión frigorífico que entró al mercado.

Los trozos de carne de los otros animales fueron traídos por personas 
con nombre y apellido.
La oveja provenía de una ex unidad productiva del ex Régimen 
del ex Partido Baas.

De la niña o de la madre que estaban frente al puesto cuando cayó 
el misil
Nada.

De los muertos en el mercado esa mañana 
No hay palabras
No las hay

Ya se dijo que no las hay 

Y no las hay.
¿Quién puede dar certezas del amor?
¿Quién ha medido el peso concreto de un sueño?
 
¿O la relación volumen masa de un deseo?

¿De qué hablar?

¿Hablar de la furia?
¿Del precio del petróleo?
¿De la hambruna en el cuerno de África?
¿De Eritrea
De Kabul o de Haití?
¿Del imperialismo?

¿De qué hablar?

¿De Pol Pot, de la Shoa, del genocidio armenio, de todos los 
genocidios?

Hay que hablar aunque no se pueda 
Aunque falten las palabras
Aunque Adorno haya dicho que ya no se puede

Hay que hablar 
Nomás

Esa mancha de sangre en el asfalto

¿Era la mancha de una sangre?
¿De cuántas sangres era esa mancha?
 
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