Guadalajara, Jalisco, 1963. Autora de Sigilosos v(u)elos epistemológicos en Sor Juana Inés de la Cruz (Editorial Iberoamericana / Vervuert, 2007).
COMO UNIR UN PUNTO A OTRO
cuando despierto
el cielo queda afuera
el espejeo de un desierto
un cielo azulino
a punto del desplome
la tempestad se arremolina
si pudiéramos contar sus gotas
acabaríamos naufragando en la humedad
en la riada
nos rebosan números
figuras móviles
dibujamos en papel
imaginamos enlazar una cosa con la otra
trazar hilos y después tejidos
superficies coloridas
cristalinas
formando mantas, mapas, geografías, continentes
en esa espesura urdida en la invención
desaparecidas vidas
desvanecidas, borroneadas
puntos, números en la historia
en su transcripción
imprecisa
sumergidas
la marea
el oleaje de los números
la abstracción mayor
de una forma ilusoria
inscrita en tinta
cuántos han sido
cuántos no existen ya
cómo recuperar
traducir en números
una forma de repetir la anulación
números de soldados muertos
números de niños muertos
un niño y un árbol
una selva o un bosque
un árbol en una ciudad
los niños en las escuelas
se tala el árbol
se desmoronan los edificios de la ciudad
quedan sepultados
números
nunca más oiremos
sus gritos
su sufrimiento
sus heridas
su hambre aguda bajo rocas
pensar en cifras
es repetir una detonación de guerra
los números
nuestra forma de perdurar el crimen
intentar concebir aquello que rebasa nuestras fuerzas
lo monstruoso, indefinido
entre más números, mayor asombro
cuántos números en batallas del pasado y del presente.
HILAR
cuántos puntos en un hilo, en un tejido
cuántos números
contar los puntos
un niño, un árbol
cuántos árboles en un bosque
cuántos niños en un país
hilar, tejer
para poder ver
imaginar los puntos que bailan
en la pupila del ojo
crear color en la imaginación
cuántos puntos en un mapamundi
geografía imaginada
a través del tiempo
las formas cambiantes
de continentes
los mares surgen
se elevan y sucumben
imaginarnos en ese punto de un continente
un punto con otro
aislados o enlazados
en movimiento
en la calle
hablando juntos
con nuestras voces
un niño perdido
en un continente inmenso
en una selva
en un bosque
un árbol solitario
talado en medio de una ciudad
dónde quedan los bosques
dónde quedan los árboles hermanos
dónde quedan los hermanos de ese niño
perdido en el bosque, en la selva, en la guerra
un niño sepultado
un árbol talado
dónde quedan los bosques en la ciudad
cada vez menos puntos
cada vez menos árboles
contar para no olvidar
contar es imposible
los números nos inundan
dónde están los niños
dónde quedan
sepultados bajo las ruinas
la planicie
un horizonte infinito
no vemos nada
los puntos
nos ciegan
no podemos contar
cada punto del cielo
un azul mezclado con nubarrones
los colores ilusorios
no hay puntos
un tejido
una superficie
una membrana en el ojo
tejer para imaginar
tejer puntos, hilos
para pensar
y quedarnos al final perplejos
sin palabras
con un terror profundo
frente a la imposibilidad de rescatar
cada uno de esos puntos
hundidos
en el olvido de la historia.