Querétaro, 1991. Su libro más reciente es Mi papá es un lobo (Cubierta Profunda, 2024).
Para Adrián Martínez
Con una capacidad para producir 4 millones de vehículos
al año, la industria automotriz se consolida como uno de los principales motores económicos de México.
Algún periodista de Cluster Industrial
Noel Kusm entendió que el arte estaba en observar la sal unos minutos antes de salir de la oficina o en recibir un aumento. Dejó de escribir poesía y se volvió ceo de Alba. ¿Qué es el arte sino un cúmulo de ideas robadas al capitalismo? Tal vez sea el abrazo de una madre cuando le dices: «Perdóname por no ser lo que esperabas».
*
Conseguir empleo en la industria automotriz tuvo sus ventajas: elegir líderes sindicales a golpes, publicar contratos colectivos en redes sociales, asegurar derechos laborales para los gatos. Lo malo: Noel Kusm ya no pudo mirar cómo una fruta se pudría en la oficina sin que la industria lo demandara por robarle su tiempo.
*
T. S. Eliot sabía que los gatos tenían 3 nombres. Noel Kusm, que necesitaban 3 autos. Aseguró que Alba, su marca, estaba cerca de alcanzar la conducción autónoma nivel 6. Pero los expertos de la industria automotriz dijeron que aún faltarían 9 años para que los gatos confiaran en vehículos autónomos, así como confiaban en su verdadero nombre.
*
«Me gusta el olor azul de Yves Klein», le dijo Noel Kusm a Jim Farley, ceo de Ford, antes de lanzar su propia marca. «Quiero que una pincelada atraviese el cofre del Mustang Mach e; al final de cualquier carrera, las líneas se cruzarán formando un ángulo de 90°, donde la electricidad y el arte borrarán el límite de los cuerpos. Quiero que el piloto sea Kandinski».
*
Noel Kusm no logró multiplicar embriones con sus manos. Sus autos nunca le llamaron papá. Su psicóloga le dijo: «La paternidad es ofrecer un pedazo de ti a alguien que puede rechazarlo». Deseó que sus autos hicieran fotosíntesis y le dieran un huevo para arrullarlo contra su pecho.
*
Lo que Noel Kusm se dijo y nunca debió decirse: «Seré ceo, crearé mi propia marca automotriz eléctrica, ganaré dinero para no temerle a la pobreza. Me retiraré, gastaré mi fortuna en hundir tiburones en formol y encintar plátanos frente a un pelotón de fusilamiento. Seré importante, y nadie podrá decir que mi poesía es mala, porque tendré autos proyectando haikus intervenidos de Matsuo Bashō: «El cuco canta / siempre lejos del mundo / de los poetas».
*
La psicóloga le dijo a Noel Kusm: «No siempre serás el ceo de Alba. Los recursos cambian, las vidas también. Sólo escribe un poema sobre escuchar a tu mamá llorar porque no hay dinero». Si el trabajo dignifica, ¿por qué no le pagaron a Noel Kusm cuando la abrazó? ¿Cuántos bebés terminaron convirtiéndose en suicidas?
*
El único poema que se le conoce a Noel Kusm es uno que escribió para su madre.
*
Noel Kusm intervino la obra de Stefany Tangle. En la exposición Cristo, mi único señor, colocó un Hot Wheels sobre cada crucifijo. Hasta entonces no coleccionaba carritos ni pensaba en conducir. La poesía parecía su única brújula, pero si a toda obra le pones un sticker de Nissan, ¿qué importancia tiene el arte?
*
La carrera Noel Kusm para los gatos con rabia fue un acuerdo con Michael Scott Paper Company. Pactaron que los médicos lanzarían calabazas contra el árbol donde se estrelló el Facel Vega fv3b de Albert Camus. El ganador sería decidido en un concurso de aplausos.
*
Hasta la partícula más pequeña significa. Si la hormiga aprende a bostezar, las baterías de litio explotan. Noel Kusm pensaba que en su uña estaba la cura del capitalismo; sólo tenía que cortarla, subirla al lomo de una oruga y esperar una pandemia. Pero es más fácil procrastinar y creer que el caos trabaja para la humanidad. Noel Kusm lo sabe, porque él mismo es una partícula.
*
Noel Kusm le confesó a su psicóloga que nunca quiso explotar a los gatos, extinguir a los corderos ni construir naves espaciales para ricos. Ella le dijo: «Nunca es tarde para cambiar». El planeta morirá en 12 años al ritmo actual. Ella insistió: «Nunca es tarde». Noel Kusm pensó que debía crear una máquina del tiempo para impedir el capitalismo. «Te estoy pidiendo que escribas un poema», respondió ella.
*
La producción en masa de Andy Warhol no se compara con la de un Alba. Lógicamente, Noel Kusm debería ser un artista más grande que Andy Warhol.
*
Lo que Noel Kusm debió decirse y nunca se dijo: «Prefiero ser buena persona que un líder. Me llena más un “Gracias” que un “Felicidades por la inversión”. La empatía hace que los brontosaurios sonrían. El problema no era la industria automotriz, sino que yo buscaba validarme en ella. Nunca confié en mi poesía. La sinceridad también hace que los brontosaurios sonrían. Sólo debo creer en mí y hacer lo que me hace feliz, pero, sin dinero, ¿cómo lo logro? La gasolina asesinó a los brontosaurios».
*
Van Williams conducía un Chrysler Imperial de 1967 en El avispón verde. Aceleraba para atrapar villanos o rescatar a Lenore Case. Kato, Bruce Lee, iba de copiloto. Es triste, ¿no? El dragón que fluye no surcaba el camino de Hollywood; su trabajo era dar las patadas mientras su jefe recibía los besos. Noel Kusm clonó 1 000 veces el Chrysler y 1 000 veces lo regaló a los tataranietos de Bruce Lee. Ellos lo condujeron, lo estrellaron, lo incendiaron, y 1 000 veces le agradecieron a Noel Kusm por ese auto.
*
Noel Kusm ha notado a la misma madre caminando por el parque. Sostiene a su bebé y verifica que respire. Se pregunta si su mamá alguna vez se levantó en la madrugada para entrar a su cuarto y mirar cómo su pecho subía y bajaba. Se arrepiente de no poder arrullar un auto ni besarle un faro. Quiere detenerse frente a la mujer, decirle que es fotógrafo y retratarla, porque una madre caminando por el parque con su bebé le parece lo más hermoso que ha visto en su vida.
*
Mi mamá deja semillas en el agua de limón.
Me gusta escupirlas a las macetas secas.
Los cítricos no curan la muerte,
pero el jugo de limón sobre los ojos de una abuela
le regresan la vida.
*
Kent dice: «¿Será Noel Kusm un capitalista?». Abuelo Simpson responde: «Mi Noel Kusm no es capitalista, podrá ser mentiroso, puerco, idiota, capitalista, pero nunca un poeta».

Face and Mask 20
2025
Pastel sobre papel
95 × 70 cm