Atrapados con salida / Rubén Rodríguez Maciel

¿Señal 90? Las mismas oldies de siempre. ¿La Ke Buena? ¿La Zeta? Banda sinaloense, pasito duranguense y gritos en cabina. ¿La Buena Onda? Las clásicas baladas predecibles. ¿Exa? ¿Los 40 Principales? ¿Planeta? Pop efímero que vende por montones. Prácticamente así es el cuadrante radiofónico de la fm local, y no es cosa de hoy. La escasa variedad o la poca oferta de opciones para oídos curiosos es un auténtico síndrome que parece incurable. Años, hasta décadas han pasado, y la radio sigue igual, dispuesta a seguir vendiendo lo que vende. Así de fácil.
    Por supuesto que también hay de lo otro, de lo bonito. Poco, pero hay. Cómo olvidar a figuras del círculo conocido como «alternativo», que hasta la fecha le brindan frescura y un aspecto distinto a las ondas hertzianas. En esa lista estarían Rodolfo Che Bañuelos, Álvaro de la Rocha Cheto, Sara Valenzuela, los Despeñaderos, Enrique Blanc, Alfredo Sánchez, Sofía Solórzano… voces que proponen otros menjurjes sonoros, y no el que ofrecen la mayoría de los puesteros en el mercado. En meses recientes, estaciones como rmx, Máxima y la xejb han soltado chispazos propositivos, mientras que Radio Universidad de Guadalajara, con todo y sus acercamientos a la formalidad, que parecen alejarla de la juventud universitaria, se mantiene como la que empuña una bandera con libertad de contenidos. Y hasta ahí. Parémosle de contar. Tampoco se trata de una queja dramática. Es más, hasta llega a ser una oferta suficiente, pero cuando uno se mantiene en conexión incondicional con una radiodifusora, el hastío, aunque momentáneo, es irreversible.

Tres salidas
¿kcrw? Hace exactamente 10 años me topé con un disco titulado Rare on Air, producido por la kcrw, una estación especializada en las novedades musicales, sin establecer géneros de por medio, cuya base se localiza en Santa Mónica, California. Ese álbum hasta la fecha sigue siendo de mis favoritos. En su volumen 4 recoge presentaciones en vivo y en exclusiva de Tom Waits, Radiohead, Jeff Buckley, Café Tacvba, Zap Mama, Mazzy Star… Puras joyitas. Desde entonces no he perdido contacto con la emisora. Es mi ventana ideal para contemplar lo que sucede en todos lados. Morning Becomes Eclectic, el programa de Nic Harcourt donde, justamente, se presentan figuras como las mencionadas, es el que recomiendo, y más ahora que celebra 30 años de transmisiones. Casi casi quien le pase por la cabeza, ahí se ha presentado. Todos están disponibles para escucharse, y en alta fidelidad, mas no es posible descargarlos. La señal es www.kcrw.com. Una cita con tesoros absolutos.
    ¿Reactor? Si los tímpanos se aficionan por el rock y sus vertientes hermanas durante las 24 horas, hay que sintonizarlo. Al estar hecho en la Ciudad de México, su contexto obviamente se basa en lo ocurrido en el D. F., pero su equipo de locutores desenfadados y bien informados son brújulas ideales en estos tiempos caóticos, en los que la música sale hasta por la llave. Sugiero escuchar la emisión de Sopitas y La Reclu, de lunes a viernes a las siete de la tarde. El lugar es www.reactor.imer.com.mx.
    ¿Y el iTunes? Muchos de los que leen esto tienen el suyo instalado en la computadora, y con él una serie de opciones radiofónicas que conectan al cibernauta hasta con emisiones orientales. Ambiental, blues, rock clásico, radio colegial, country, electrónica, jazz, latino, gospel, metal, religioso y hip hop son algunas de las categorías localizadas, más amplios listados en cada una de ellas. Para fisgones implacables.
¿Atrapados sin salida? Para nada. Sólo basta darse un chapuzón al navegar por tantas y tantas selecciones que están en la red, para sentirse hasta habitante de otra ciudad. Lo ideal sería no tener que darle clic al mouse, sino contar con buenos acompañantes en el coche, la sala y la cocina. Que así sea.

 

 

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