Para Shakespeare la vida es esencialmente ilusoria: «somos la misma materia con que se hacen nuestros sueños». Y la literatura es lenguaje en estado especial: un estado de total significación.

El número 81 de Luvina contiene los distintos acordes del mundo literario británico, bajo la consigna de Coleridge de que la lenguaes la armadura de la mente humana y porta al mismo tiempo los trofeos de sus conquistas pasadas y las armas de sus conquistas futuras. Así, en la literatura británica contemporánea encontramos una continua renovación de la sorpresa y veloces asociaciones de la curiosidad.